Palmer Basket Mallorca Palma – Caja Rural CB Zamora:(FINAL 92-95)
31 enero 2026 | Por lorenzo | Categoria: PolideportivoLa Jornada 18 marca mucho más que un simple regreso a la competición para el Palmer Basket Mallorca Palma. Supone el inicio de una segunda vuelta cargada de matices, de urgencias silenciosas y, sobre todo, de oportunidades. El equipo de Juan Ignacio Díez Dacherán recibe este domingo en Son Moix al Caja Rural CB Zamora, un rival bien conocido, bien trabajado y que ya puso a prueba a los mallorquines en la primera mitad del campeonato. Con el parón provocado por la Copa, el técnico ha tenido tiempo para ajustar piezas, reafirmar conceptos y, lo más importante, reforzar la convicción del grupo en el camino que debe seguir.
Desde el primer momento de su comparecencia ante los medios, Díez Dacherán dejó claro que este breve descanso competitivo ha sido un regalo inesperado pero muy bien aprovechado. “Nos ha venido espectacular para poder reafirmar conceptos y seguir rodando el equipo”, explicó. En una liga tan exigente como la Primera FEB, donde el calendario rara vez concede treguas, disponer de una semana extra para entrenar con calma, corregir errores y fortalecer automatismos puede marcar la diferencia entre competir y simplemente sobrevivir.
Un rival conocido y respetado
El Caja Rural CB Zamora llega a Palma como un equipo reconocible, con una identidad clara y una idea de juego muy definida. El entrenador del Palmer no escatimó elogios hacia su homólogo, Saulo Hernández, al que calificó como “un grandísimo entrenador”, ni hacia el trabajo colectivo del conjunto zamorano. “Sabemos lo que son capaces de hacer, cuáles son sus ideas y lo bien entrenados que están”, apuntó.
Zamora es, ante todo, un equipo peligroso desde el perímetro, con rachas de anotación capaces de romper partidos en pocos minutos. Esa es una de las principales preocupaciones del cuerpo técnico balear, consciente de que cualquier desconexión defensiva puede pagarse muy cara. “Nuestra solidez defensiva tiene que aumentar. No podemos tener momentos de desconexión”, insistió Díez Dacherán, señalando la concentración como la clave para evitar esos baches que tanto castigan a su equipo.
La importancia del partido… y de todos los demás
Cuestionado por la relevancia de este encuentro teniendo en cuenta el calendario inmediato —con Palencia y Coruña en el horizonte—, el entrenador fue tajante: todos los partidos son fundamentales. No hay margen para jerarquizar ni para especular. “Este partido es importantísimo, el de Palencia va a ser importantísimo y el de Coruña va a ser importantísimo”, recalcó.
Ese discurso, lejos de ser una frase hecha, se apoya en la actitud que el técnico ha percibido en sus jugadores durante la semana de entrenamientos. Pese al parón, un momento en el que muchos equipos tienden a bajar la intensidad, el Palmer ha mostrado compromiso, concentración y una notable predisposición al trabajo. “Los chicos han trabajado muy, muy bien. Eso nos da confianza de cara a Zamora”, afirmó con satisfacción.
Defensa como identidad, ataque como consecuencia
Uno de los aspectos más interesantes de la comparecencia fue la reflexión de Díez Dacherán sobre el ritmo y el tanteo ideal para su equipo. Lejos de abrazar un baloncesto de alta anotación, el entrenador fue claro al señalar que, para el Palmer, jugar partidos por encima de los 80 puntos suele ser un error. “Nuestros partidos tienen que ir a dejar al rival en menos de 70 puntos y nosotros movernos entre los 70 y los 80”, explicó.
Esta visión nace del profundo conocimiento que el técnico tiene de su plantilla. Sabe dónde están los puntos fuertes del equipo y también sus carencias ofensivas. Por eso, entiende que la verdadera ventaja competitiva del Palmer debe construirse desde atrás, desde una defensa sólida, intensa y constante que permita competir incluso en los días en los que el acierto no acompaña. “Si dejamos a los rivales en esos números, competimos con más comodidad”, resumió.
Golden Dick y el ruido exterior
Uno de los temas que también salió a relucir fue la situación de Golden Dick, jugador del Palmer que ha despertado el interés de otros clubes, como Palencia. Díez Dacherán abordó la cuestión con naturalidad y firmeza. “Nos enorgullece que se fijen en nuestros jugadores”, reconoció, pero dejó claro que el jugador está centrado y comprometido con el proyecto.
“Golden es de Palmer, va a jugar con nosotros el domingo y esperamos el máximo rendimiento”, afirmó, subrayando que el propio jugador le ha transmitido que su foco está en el presente y en ayudar al equipo. Un mensaje importante para un vestuario que necesita estabilidad y tranquilidad para rendir al máximo nivel.
Proteger Son Moix y pensar en el ‘average’
La segunda vuelta no da margen al error, y menos aún en casa. El técnico insistió en la importancia de “proteger nuestra casa” y convertir Son Moix en una plaza complicada para cualquier rival. “Que venir a jugar a la isla sea sinónimo de tener que sudar sangre para ganar”, podría resumirse como la idea central de su mensaje.
En este contexto, el ‘average’ cobra una relevancia especial, especialmente ante rivales de la zona media-baja de la clasificación. El Palmer sufrió en la primera vuelta ante este tipo de equipos, y recuperar terreno será clave para los objetivos finales. Sin embargo, Díez Dacherán no quiere que el equipo se obsesione con los números. “Da igual el marcador. Si vamos diez arriba, queremos más; si vamos abajo, queremos más. Siempre más”, insistió, apelando a una ambición constante como motor de crecimiento.
Estabilidad, roles claros y confianza interna
Otro de los puntos destacados fue la estabilidad que, según el entrenador, se ha instalado en el club y cómo esta se ha trasladado al vestuario. Con los roles definidos y sin el ruido de posibles cambios, los jugadores saben qué se espera de ellos en cada momento. “Eso nos ha permitido rodar mejor”, explicó.
Esa claridad ha tenido un impacto directo en el día a día del equipo, no solo en los partidos. La sensación de que cada uno ocupa su lugar y aporta desde su rol ha fortalecido la cohesión del grupo y ha generado un clima de trabajo más sano y productivo.
En cuanto a la permanencia, Díez Dacherán evitó hacer cálculos o lanzar mensajes grandilocuentes. Para él, pensar demasiado en el objetivo final puede ser contraproducente. “Hablar de permanencia es especular demasiado”, señaló. Su mensaje al vestuario es mucho más simple y, a la vez, más exigente: darlo todo cada día. “Que podamos decir que hoy lo hemos dejado todo”, tanto en los entrenamientos como en los partidos.
El papel de la afición: el sexto jugador
La comparecencia también tuvo espacio para la afición, un elemento que el entrenador considera clave, especialmente en Son Moix. El último partido ante Fuenlabrada dejó una imagen clara de una grada implicada, empujando al equipo incluso en los momentos más difíciles. “Se escuchó fuerte, apretaron un montón”, recordó.
Díez Dacherán no dudó en agradecer el apoyo constante pese a los resultados irregulares y lanzó un mensaje directo a los aficionados: seguir creyendo, seguir empujando y seguir siendo ese “sexto jugador” que marca la diferencia en casa. “Cuando les escuchamos, es un empujón. Todo se siente y se agradece”, afirmó con sinceridad.
Un inicio de segunda vuelta cargado de significado
El partido ante el Caja Rural CB Zamora no es una final, pero sí una prueba de madurez. Es la oportunidad de comprobar si el trabajo del parón se traduce en una mayor solidez, en menos desconexiones y en una identidad más clara sobre la pista. También es el primer paso de una segunda vuelta que exigirá regularidad, carácter y una comunión total entre equipo y afición.
El Palmer Basket Mallorca Palma sabe que no puede relajarse, que cada jornada cuenta y que la liga no concede segundas oportunidades. Pero también sabe que, con trabajo, compromiso y una defensa que marque el camino, puede competir contra cualquiera. Este domingo, Son Moix será el escenario donde empiece a escribirse ese relato. Un relato que habla de ambición, de esfuerzo colectivo y de un equipo que, como su afición canta, nunca se rinde.
