El Jimbee Cartagena prolonga el idilio con su tercera Supercopa consecutiva
5 enero 2026 | Por lorenzo | Categoria: PolideportivoLos meloneros superan en la prórroga al Illes Balears Palma Futsal (5-2) e igualan los registros del Caja Segovia y el Movistar Inter
SabÃamos que, fuera cual fuera el resultado de esta Supercopa de España, acabarÃa siendo histórica. Los dos clubes españoles que han gozado de un calendario más frenético en la presente temporada se personaban como los primeros en disputarse un trofeo en 2026. Tanto el Jimbee Cartagena Costa Cálida como el Illes Balears Palma Futsal son plantillas construidas hacia la consecución de tÃtulos, con amplio fondo de armario y mentalidad ganadora. Asà se puso de manifiesto en Son Moix y asà continuaron los de la Región con su fantástica tradición, que no es otra que ganar el torneo en cuanto tienen oportunidad.
Lo cierto es que la primera parte fue un tanteo de tensión y timidez. No parecÃa claro cuál serÃa el plan de los dos, por lo que se afanaron en esperar un resquebrajamiento del contrario, por pequeño que pareciera. Mucho disparo externo y pocas dificultades tanto para Chemi como para Dennis, este último con la frecuente fijación del chut a poco que le dejaran un par de metros de espacio (origen de dos goles en una semifinal). La mayor ocasión llegó en los pies de Fabinho, quien tras un robo se plantó a solas con Chemi y no pudo acertar. Noticia que podrÃa abrir telediarios. No es frecuente que el brasileño, poco dado a emplear el «perdón», conceda segundas oportunidades a su adversario. Aquà el Jimbee fue absuelto de sus pecados.
Sin embargo, pasaban los minutos y las interrupciones en forma de faltas copaban al equipo de Vadillo. De hecho, su mayor debilidad fue alcanzar las cinco con poco menos de siete minutos por disputar. Lo que por juego era una victoria por puntos se podrÃa ir al traste por la intensidad propia de una final. Machado fue el que más le puso y contribuyó a que el bonus fuera una realidad. ParecÃa inevitable, con magos como Cortés, Mellado o Pablo RamÃrez, que la sexta fuera señalada. Asà fue porque Deivão trastabilló levemente al malagueño y este cayó al suelo. Fue un 10 metros inmediato en dos actos: el primero, con autorÃa de Motta, fue desviado por Barrón, y el segundo, tras ser determinada su repetición, aniquilado por Cortés a una zona tan anhelada por los especialistas, la escuadra. De esta forma el almeriense anotó el 1-0 y, digamos, empezó realmente la final. El Palma debÃa dar un paso al frente y no guardarse nada. Se verÃa en la segunda mitad.
Aunque no de la forma deseada en un principio. A los pocos segundos de la reanudación Rivillos empleó excesiva fuerza en un forcejeo con Pablo RamÃrez y vio su segunda tarjeta amarilla. Revés inoportuno en el peor momento. No obstante, si uno consigue sobrevivir a estas situaciones puede salir reforzado. Aguantó la inferioridad con una gran fuerza de voluntad y, casi a continuación, una falta lanzada por Fabinho en el costado fue tocada por una de las cuatro piernas acumuladas entre Allison y Tomaz para colocar el empate (1-1). Asà las cosas, se abrÃa un nuevo melón de partido con 17 minutos por delante.
Creció la presencia mallorquina en campo cartagenero, como si hubiera sacado fuerzas desde el sufrimiento y con ese impulso coger las riendas del choque. Allison y Fabinho siguieron intentándolo. Dio la sensación que la expulsión de Mario Rivillos fue importante para tener esperanza por sus consecuencias. Los de la ciudad trimilenaria, curiosamente, acusaron el no poder aprovechar esa situación tan ventajosa. TodavÃa quedaban diez minutos de búsqueda del gol.
A veces suele pasar que nada de lo que haya ocurrido anticipa el siguiente paso, es decir, que da igual lo que pase que el mejor estado anÃmico es meter el balón en la porterÃa contraria. Justo cuando peor lo pasaba el plantel de Duda una jugada de estrategia culminada por Muhammad le daba la delantera en el minuto 33 (2-1). Otro puñado de fantasmas del tÃtulo nacional se cernÃa sobre el Palma Futsal, condenado a seguir bajo el manto de la maldición. Más cuando Waltinho halló un palo. El paso de los minutos asà lo confirmaba y ni siquiera el despliegue del juego de cinco sugerÃa un mejor escenario para ellos…hasta la última acción. La circulación no fue fluida y los choques entre hombres con distintas camisetas ocurrieron, pero a 14 segundos del final la pelota le llegó a Ernesto y su disparo rebotó en un defensor para colarse en la meta de Chemi (2-2). Igualada y vuelta a empezar hacia la prórroga.
Ahà el Jimbee Cartagena volvió a adelantarse de manera definitiva porque emergió una vez más su talismán: Cortés. Si bien enmendó el asunto en el primer acto, lo hizo también en la primera entrega del tiempo extra. Primero, con su clásico recorte en la frontal del área para conectar otro golpeo cruzado (3-2), y, después, para ajusticiar de nuevo a Barrón desde los 10 metros (4-2). Triplete. Fue oxÃgeno revitalizante. A partir de ahÃ, Mellado se afanó en jugar de nuevo a los trileros para esconder la bola y que los isleños no pudieran tener oportunidad. Al contrario, las disfrutaron ellos con otro palo de Muhammad y el quinto gol para los cartageneros. Waltinho definió a puerta vacÃa (5-2) para alargar el idilio de su equipo con la Supercopa de España al alzar la tercera consecutiva.
De esta forma, la alegrÃa se la queda el conjunto melonero e iguala al Caja Segovia (1998-2000) y al Movistar Inter como los únicos tres clubes que han conseguido tres veces el torneo de manera consecutiva. Otra página de oro más en su Historia. Por su parte, el Illes Balears Palma Futsal se queda sin el premio ante su afición y se convierte en el primer y único club que disputa cinco finales nacionales sin poder morder oro. Ambos seguirán presentes en últimas rondas en este 2026, con la mira en la Copa de España y la Copa de Europa, entre otros objetivos.
