El Voley Palma necesita otro milagro

29 julio 2022 | Por lorenzo | Categoria: Polideportivo
La incertidumbre económica por los cambios de patrocinador ha sido la tónica habitual en los últimos cinco años – En el club de Ciutat trabajan a contrarreloj para encontrar un nuevo apoyo y poder volver a evitar la desaparición

Que uno de los deportes más laureados a nivel de clubes en Mallorca tenga tantos problemas para mantenerse económicamente en la élite llama poderosamente la atención. El voleibol isleño atesora once títulos de la Superliga, nueve de la Copa del Rey y cuatro de la Supercopa de España en los distintos proyectos capitaneados por Damià Seguí desde la década de los años ochenta del pasado siglo hasta 2017.

El Club Voley Palma, heredero del pionero Son Amar, CV Pòrtol y Can Ventura, lleva cinco años navegando sin el apoyo del mecenas solleric. A pesar de que deportivamente el equipo finalizó la pasada temporada entre los cuatro mejores de la Superliga, la ausencia del músculo financiero de Seguí se ha traducido en inestabilidad e incertidumbre.

El último episodio de este serial, que dura ya un lustro, se abrió el pasado martes cuando el hasta ahora patrocinador principal del club de Ciutat, Feníe Energía, decidió no prolongar su colaboración económica con la entidad. La directiva presidida por Carlos García lanzó inmediatamente un mensaje de alarma para evitar la desaparición del proyecto a un mes del arranque de la pretemporada y con fichajes apalabrados.

Pero no es la primera vez que el mandatario y su equipo tienen que trabajar a contrarreloj para salvar un ‘match ball’ de supervivencia . Desde la salida de Seguí , que coincidió con el exitoso doblete del Can Ventura en su regreso a la Superliga, el equipo ha competido con tres denominaciones distintas en cinco temporadas y debe buscar una nueva de cara al curso siguiente.

Precisamente, también en el mes de julio de 2017, el club firmó un acuerdo de patrocinio para salir a competir como Urbia Voley Palma. A pesar de ver como el presupuesto bajó ostensiblemente, renunciando a disputar la competición europea por su elevado coste, el equipo fue semifinalista del play-off por el título y la Copa.

La relación con dicha empresa de ingeniería, obras y mantenimiento mallorquina se extendió hasta 2020. Con la incidencia de la pandemia y la cancelación de las competiciones deportivas, la nueva realidad económica exigió a la entidad, todavía presidida y dirigida entonces por Marcos Dreyer, tejer una alianza de colaboración con el Palma Futsal, su vecino en el Palau d’Esports de Son Moix, además de agregar un segundo ‘naming’ comercial y pasar a llamarse Urbia – U Energia Voley Palma.

La campaña 2020-21, la primera después del confinamiento, se saldó con un meritorio puesto de finalista en el torneo del KO. Pero la pérdida de los dos ‘sponsors’ provocó un nuevo éxodo de alguno de sus jugadores más destacado, además del relevo de Dreyer como mandatario por Carlos García, hasta entonces directivo, junto al paso de Abel Bernal a alternar como entrenador y jugador.

García tuvo que hacer frente a una inscripción en la Superliga sobre la bocina, tras haber solicitado una prórroga en los plazos con la Real Federación Española de Voleibol. La nomenclatura Feníe Energía Voley Palma, surgida mediante el acuerdo con la compañía energética, inició la competición con un modesto presupuesto de cien mil euros y con una plantilla justa de efectivos.

Algo que no supuso un impedimento para plantar cara deportivamente a proyectos de la envergadura de Guaguas, Almería,Melilla o Teruel y completar el curso como semifinalista en las dos competiciones nacionales.

Primeros contactos

La cuenta atrás de las dos semanas que García se marcó como plazo para hallar viabilidad para el proyecto ha empezado. El presidente confirmó anteayer la existencia de contactos con empresas de la isla para estudiar un acuerdo que rescate al club y proyecte sus marcas a nivel nacional y, potencialmente, en el extranjero.

Pau Ferragut (D.M.)

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