Rafa Nadal remonta ante Ivashka para estar en octavos del Conde de Godó (3-6, 6-2, 6-4)

21 abril 2021 | Por lorenzo | Categoria: Polideportivo

Tras la victoria de Hoy este Jueves se enfrenatara a Kei Nishikori (39 ATP) que ha derrotado a  Crisitan Garín en 3 sets. (7-6, 4-6, 6-1)

Cinco días después de verse sometido por Andrey Rublev en un partido durísimo de los cuartos de final de Montecarlo, Rafael Nadal encaró en Barcelona un compromiso muy distinto. Al otro lado de la red no se encontraba un top ten, uno de los jugadores con mayor proyección, sino un bielorruso semiafincado en Barcelona sin apenas nombre en el circuito. Illya Ivaska superó la fase previa y, a sus 27 años, disfrutó de la oportunidad de medirse con el 11 veces campeón del torneo en la pista que lleva su nombre. Si en el principado, sin obviar la formidable actuación del adversario, Nadal sembró algunas dudas sobre su estado de forma, no terminó de despejarlas en el debut en el Real Club de Tenis Barcelona, a pesar de su victoria por 3-6, 6-2 y 6-4, en dos horas y 19 minutos.

Con un planteamiento bastante simple, Ivaska, 111 del mundo, tomó ventaja en los primeros juegos, amparado en un buen servicio y en su golpe de derecha. Costaba mover la pelota debido a la climatología. Jornada húmeda, fresca, con algo de lluvia previa, y Nadal no encontraba la viveza de bola en sus golpes liftados. El de Minsk, de virulenta pegada, administró bien su bagaje inicial y empezó a creer que no estaba ante un imposible. Se llevó el primer set, para sorpresa de la cuota de aficionados consentida por las restricciones de la pandemia.

FALTO DE INICIATIVA

Nadal ha perdido iniciativa en el juego. Le faltó ante Rublev y volvió a echarla de menos frente a un rival que se movió con demasiada comodidad. El español queda con demasiada frecuencia a merced del oponente. Ivashka, como quedó escrito, dice poco en la alta competición. Consiente reacciones como la protagonizada por el número tres del mundo, que espabiló en el segundo set y le obligó a golpear en posiciones más incómodas. Era de esperar que el bielorruso no pudiera sostener el grado de acierto, que antes o después prevaleciese la lógica. Acostumbrado a sostenerse en los márgenes del circuito, Ivashka obtuvo su mejor resultado hace tres años en los cuartos de Marsella, cuando se impuso a Stan Wawrinka.

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Hubo que esperar, no obstante, hasta el break del séptimo juego del tercer parcial, cuando Nadal se situó con 4-3 y servicio, para poner fin a la incertidumbre. Rompió en blanco y puso rumbo a los octavos de final, no sin sufrir mucho más de lo que podía sospecharse en uno de sus torneos fetiche y en la superficie que aún gobierna como nadie.

«Que él esté fuera de los cien primeros es algo circunstancial. Hoy ha jugado por encima de ese nivel. Cuando vienes de perder un partido, surgen dudas y tienes que recuperarte. He competido muy poco en el último año. Era importante sacar este partido de la manera que fuera», comentó a pie de pista en declaraciones a Televisión Española, tras el encuentro.

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