Carta abierta de Miguel Soler ex-entrenador de la Penya Arrabal D.H.

3 febrero 2021 | Por lorenzo | Categoria: Fútbol Base
Pasan los días y aún no me puedo creer que este viviendo esta pesadilla de la que cuesta levantarse.
En primer lugar pedir disculpas a todos a los que haya podido ofender y a todos los que lo están pasando mal en estos momentos, es un error que en los tiempos en los que nos está tocando vivir no tiene justificación.
Para mi los más importante es mi familia y mis jugadores y en ningún momento los hubiera puesto en peligro, el que ama y siente el fútbol como yo espero que lo pueda entender. Me alegra que ayer se hicieran la PCR y todos dieran negativo, han sido siempre muy responsables y conscientes durante toda la temporada de la situación que tocaba vivir, ellos si son un ejemplo.
Todos cometemos errores y los tenemos que asumir, no voy a entrar a valorar si el castigo de cesarme es muy excesivo o no, pero 7 años después en el club dándolo todo y trabajando con la máxima implicación y ilusión que una persona pueda tener, creo que no merecía tener este final.
Gracias a todos y cada uno de los jugadores que he entrenado durante todos estos años, todo lo conseguido es gracias a vosotros hicisteis historia en el club y eso queda marcado para toda la vida, siempre fuimos una familia y además de conseguir éxitos nos defendimos como nunca y pusimos en práctica muchos más valores que van más allá de ganar como la lealtad, la unión y el esfuerzo. Me disteis una fuerza increíble y unas ganas de vivir tremendas y junto a mi familia que son los que más lo sufren y me apoyan en esta situación, me hicisteis el hombre más feliz del mundo.
Dar la gracias a todos los cuerpos técnicos que tuve durante todo este tiempo y en especial al de este año (Carlos Maldonado, Pascual Pomares, Rodri Bujan, Juan Carlos Coll, Enric Guerrero, Alfredo y Eli Maldonado) que han demostrado una lealtad infinita que nunca se la podré agradecer, en una situación que muchos a los que yo consediraba mis amigos no han tenido.
Gracias a todos los que de verdad representais a la Penya Arrabal, mi presidente Taxa al que le tengo un cariño especial, a su mujer y a sus hijos Rosa y Josete que me hicieron sentir como en mi casa. También a Rafa Bestard y a Agus el del bar que representan el ámbite familiar que se puede respirar.
Toca intentar olvidar lo antes posible este mal sueño, dedicar más tiempo a mi familia, a otros deportes que tenía abandonados como el pádel, esperar nuevos retos y proyectos que me ilusionen y volver con más fuerza y ganas a lo que de verdad me apasiona que es entrenar con todo lo malo y lo bueno que trae.
Miguel Soler.

Comentarios cerrados