baloncesto; Año 2012, de la élite a la nada
31 diciembre 2012 | Por lorenzo | Categoria:El 2012 ha tocado a su fin y con él se pone punto y final a doce meses en los que el baloncesto balear de élite ha rubricado su acta de defunción. En cuestión de meses, lo que era una realidad tangible con la presencia de hasta nueve clubes de esta comunidad en el espectro nacional se ha mutado en la nada más absoluta. La crisis económica que golpea con brutalidad a las Illes Balears también ha dejado su particular ´legado´ en el deporte de la canasta.
La falta de capital privado, por un lado, y el cierre del grifo institucional, por otro, han dejado al baloncesto insular en la más mÃnima expresión. Un LEB Plata en zona de nadie –Palma Air Europa– y dos equipos en EBA que malviven como pueden en la cuarta categorÃa del baloncesto español –Opentach Pla y Wifibaleares Mallorca– es lo que queda de lo que se puede considerar como ´década prodigiosa del baloncesto balear´. Del todo a casi nada en cuestion de meses.
BÃ squet mallorca
El final de un sueño
Tras un año marcado por continuos y sonrojantes episodios, el club de ´es Raiguer´ sigue en competición, pero tras renunciar a competir en LEB Oro, categorÃa que consiguieron amarrar sobre la cancha pese a que los jugadores y cuerpo técnico no cobraron en toda la temporada. La EBA parece a dÃa de hoy la última parada que le queda al otrora Bà squet Inca para que, con el paso de los meses, se certifique su definitiva disolución como club deportivo. Por un lado, el ´traslado´ de su cantera a una nueva entidad, el Ciutat d´Inca, y por otro el comprobar como su antes fiel afición le ha dado la espalda deja al club de Xavi Sastre, entrenador y a la vez gerente, en situación terminal.
Menorca bà squet
Fagocitado por las deudas
Una suerte de destino fatal que ya consumó el pasado mes de julio el Menorca Bà squet. Encorsetados por deudas y denuncias por impago de sus dos etapas en ACB, el Menorca apostó por el doble o nada, creyendo en la viabilidad del proyecto única y exclusivamente con el ascenso en el bolsillo. Un memorable play-off dejó al Menorca con la primera premisa cumplida: subir a la ACB. Pero la segunda parte fue otro cantar. El maná público desapareció, el empresariado privado dio la espalda al proyecto menorquÃn y el brutal débito del club de Bintaufa hizo el resto, fagocitando al que ha sido hasta el momento el único estandarte balear que se ha codeado con los grandes del baloncesto.
Sóller bon dia
Punto y final, igual que el PDV
Tras una caótica andadura deportiva por parte del Palacio de Congresos de Ibiza (PDV) y un ´temporadón´ con lo puesto de un Sóller Bon DÃa! laminado por los impagos realizados por el departamento de deportes del Govern balear, ambos clubes fueron juntos de la mano en su traumática decisión: decir adiós al baloncesto de primer nivel.
Las ibicencas, descendidas a Liga Femenina-2, veÃan inviable su salida en esta categorÃa sin el apoyo económico. Sus vecinas del Tanit también siguieron las mismas coordenadas marcadas por el PDV, renunciando a la LF-2, con billete de vuelta al baloncesto autonómico para ambos.
En cuanto al Sóller Bon Dia! Joventut Mariana, pese a su brillante trayectoria protagonizada durante las seis temporadas que residió en Liga Femenina, al final no le quedó más remedio que poner el candado a una trayectoria sin mácula en la élite nacional, bajando el telón a unos años de ´vinos y rosas´ en el baloncesto femenino balear, en el que habÃa a nivel institucional ´café para todos´.
Palma air europa
El único que queda, en LEB Plata
Los rescoldos de lo que fue el Palma Aqua Mà gica –en LEB Oro– sobrevivieron durante una serie de temporadas en liga EBA con diversas denominaciones, siendo la última el CB Platja de Palma. Tras conseguir por dos veces su ascenso, el pasado verano se oficializó la buena nueva de que el Palma aceptaba dar un paso hacia delante, formando parte de la ya de por sà depauperada LEB Plata. De momento, las sensaciones que ha dado el equipo en su primer contacto con la categorÃa han frenado en parte la euforia inicial de un proyecto que el aficionado de a pie espera a pies juntillas que se convierta en el estandarte de un baloncesto balear que a dÃa de hoy vive – para variar – una nueva etapa de depresión.