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Roger Federer arrolla a Rafa Nadal (6-4 y 6-3) en 72 minutos

Roger Federer se proclamó campeón del Masters 1000 de Shanghai tras derrotar a Rafa Nadal por 6-4 y 6-3 en solo 72 minutos. El suizo, inaccesible desde el primer juego, que se apuntó rompiendo el saque del balear, levantó su sexto título del año en siete finales para elevar la cuenta de su carrera a 94, los mismos que Ivan Lendl y solo por detrás de los 109 de Jimmy Connors. La pelea por el número uno del mundo se extenderá hasta final de año.

Federer abrió y cerró el partido rompiendo el servicio de Nadal, que no encontró fisura alguna por la que atacar al suizo. Si alguna vez el genio de Basilea tuvo dudas contra su rival más eterno, parece haberlas disipado: con esta ya enlaza cinco victorias sobre el mallorquín, cuando nunca había conseguido más de dos seguidas. La última vez que el suizo hincó la rodilla contra Nadal fue en unas semifinales del Open de Australia de 2014 que suenan ya demasiado lejanas.

Los primeros detalles no eran buenos presagios. Llovía en Shanghai y el partido tendría que jugarse bajo techo, un escenario más provechoso para Federer: de los seis duelos en pista dura cubierta, Nadal solo le ganó uno (2013). Además, el manacorí saltaba a pista con un vendaje en la rodilla derecha, dejando intuir una molestia.

El primer juego dejó la mesa preparada. El suizo, agresivo al resto, devolviendo sobre botes muy cortos, le robó la iniciativa. Nadal salvó las dos primeras bolas de break con dos golpes ganadores, pero Federer se apuntó el juego con otros dos.

Una bestia de 36 años

Fue de las pocas veces que se vio a Nadal débil al servicio, pero era un primer tropiezo que encaminaba el set en dirección al suizo. Más aún al ver lo impecable que Federer se mostraba con su saque, abriendo la pista la pista al máximo, subrayando las dificultades del balear para desplazarse: solo necesitó 50 segundos para apuntarse el sexto juego del partido. Cuatro ‘aces‘. Póker.

Federer cerró el set con otro juego en blanco, cómo en un partido que se ajustaba a su dictado: intercambios cortos, casi todos resueltos en cinco o menos intercambios. 16 ganadores en solo 10 juegos de la primera manga. Una losa tras otra que Nadal no pudo levantar. La tónica, idéntica en el segundo set, desembocó en algo inaudito: con tres bolas de rotura en contra y 5-3 abajo, el mallorquín entregó la raqueta. Salvó la primera en la red pero no la segunda, bloqueado ante este Roger Federer que a los 36 años se ha reinventado para dominar a su bestia negra.

Es el sexto título de 2017 para Roger Federer, los mismos que ha cosechado Nadal pero con tres finales menos (siete del suizo por 10 del mallorquín). Shanghai, como Miami y como París se le sigue resistiendo a Rafa Nadal, de que aquí a final de año tendrá que defender su número uno del mundo del acoso de un enemigo renacido.

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