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El Mirador tendrá que dictar sentencia tras el empate entre Peña Deportiva y el Algeciras

345El Mirador dictará sentencia. La Peña Deportiva y el Algeciras dejaron las espadas en todo lo alto tras una primera batalla de pleno contacto, en el que la calidad y el talento quedaron de lado para dar lugar al poderío físico. Con este panorama, no es de extrañar que las ocasiones de gol no fueran muchas, aunque las hubo, y que el encuentro resultara soso en diversos momentos, como un caldo sin jamón.

Los peñistas, sin pilares básicos como Pando, Pomar y Moreno –éste dispuso de minutos en la recta final– se toparon con un cuadro algecireño que poco tenía que ver con el que habían analizado. No en vano, Mere, entrenador de los gaditanos, realizó múltiples cambios con el objetivo de dar otro aire a los suyos, que venían de dejar escapar la oportunidad de ascender contra la Arandina, y, al mismo tiempo, contrarrestar la corpulencia de los santaeulalienses.

Una tempranera acción personal de Melchor, que penetró por el centro dejando atrás a varios rivales, resultó ser un espejismo. Pocas veces iba a merodear el balón por las áreas, haciendo de los porteros meros espectadores. La réplica la dio Ramiro, pero su lanzamiento se fue alto. El propio extremo local probó fortuna a balón parado al cuarto de hora de juego, pero Josemi no tuvo problemas para atrapar el balón por su palo.

El siguiente acercamiento de los visitantes se produjo en el ecuador de este primer periodo, en un centro de Pavón desde el costado derecho que no encontró rematador por poco. Fue de nuevo Ramiro, protagonista de este primer periodo, el que de nuevo acaricio el tanto tras un pase de espuela de Piquero. El portero de los andaluces anduvo felino para enviar la pelota a saque de esquina. La oportunidad más clara la tuvo Raúl Gómez en sus botas, en una rápida contra de la Peña Deportiva que desaprovechó lanzando, algo forzado, a las nubes. El primer periodo se lanzó con un lanzamiento de falta de Pavón desde la frontal del área que Moro despejó de puños.

Tras el descanso, la tensión fue creciendo hasta el punto que Ramiro y Piquero discutieron en el campo. Éste le recriminó que no le pasara el balón en un ataque por la derecha y el extremo le puso en su sitio. «Tranquilo», le dijo. El Algeciras estuvo a punto de aprovechar el nerviosismo local en un centro desde la izquierda que Berlanga cabeceó al palo mientras sus compañeros gritaban gol.

Acto seguido, José Carlos Moreno entró por Ramiro al terreno de juego. El sevillano dio otro aire al ataque peñista. Eso sí, antes de que se dejara ver hubo otra clarísima oportunidad para los gaditanos, en un cabezazo que Pavón, solo en el área pequeña, remató incomprensiblemente por encima del travesaño.

De cabeza también estuvo cerca de marcar el cuadro de Mario Ormaechea. Piquero, que remató alto, y Pacheta, con un cabezazo picado que despejó el portero, estuvieron a punto de hacer buenos los centros de Rafa a balón parado. Ya en la recta final, Erencia tuvo en sus botas la oportunidad de romper el ‘cerocerismo’, pero no engatilló bien el balón tras recibir el pase de la muerte, por lo que todo queda en el aire para la vuelta. El Mirador dictará sentencia
Periodicodeibiza

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