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¿Qué sería del fútbol sin los árbitros? por Fútbolmenorca

arbitrosEste artículo no es más que una simple información que queremos hacer llegar a todos los Estamentos del Fútbol Menorquín, no es más que eso, intentar hacer reflexionar a todos para que cada uno después de leerlo saque sus propias conclusiones. No es intención hacer un debate público en torno a este artículo, la intención de está página web no es opinar, es informar y dar a conocer el máximo de gente todo lo que sucede en el fútbol menorquín.

Este articulo ha sido publicado el Lunes, 14 Septiembre 2009 en Opinión Arbitral .

¿Qué sería del fútbol sin los árbitros?

El fútbol es complejo, muy complejo: infinidad de ríos de tinta ha derramado el deporte que nos une, programas de radio, de televisión…Todos hablamos de fútbol, todos sentimos el fútbol. Deporte rey que genera pasión, ilusión, conflictos, amor, odio; el mundo del fútbol es sumamente complejo: ¡muy complejo!

Aficionados, jugadores, entrenadores, preparadores físicos, directivos… todos ven la realidad del fútbol desde su óptica, todos tienen su verdad, todos tienen su parcela de responsabilidad dentro de esta pasión, esas personas conforman el FUTBOL, pero ellos no están solos, aficionados, jugadores, público necesitan de los árbitros.

Una sociedad sólo habrá llegado al máximo de su civismo cuando en él se puedan celebrar los partidos de fútbol sin árbitros. La famosa cita del humorista español José Luís Coll está más cerca de la utopía que de la realidad y la realidad es que esta pasión, llamada fútbol, no podría existir sin la figura de los árbitros.

¿Qué sería del fútbol sin los hombres de negro?; ¿Qué sería del fútbol sin aquellos a los que se les llama “cuervos” y otros adjetivos de peor talante?; Son los peor vistos, los más odiados, son los grandes desconocidos de nuestro fútbol, son los grandes incomprendidos y a la vez los grandes protagonistas.

Les gritamos, les chillamos, les insultamos y en los peores casos les agredimos: ¿Por qué tanta crueldad gratuita?… Se me ocurren varias preguntas: ¿los conocemos?, ¿entendemos su labor?, ¿tenemos las suficientes herramientas para poder juzgarlos?… Me temo que no, creo que no, estoy convencido que no.

Los aficionados al fútbol critican decisiones que se toman en centésimas de segundo y después viendo repeticiones y repeticiones gráficas no consiguen ponerse de acuerdo. Las mismas decisiones son vistas desde ópticas distintas según favorecen o no a nuestros intereses, arbitrajes magistrales son condenados por un fallo puntual, arbitrajes llenos de errores técnicos y disciplinarios son aplaudidos por un penalti, tal vez inexistente, que favorece a nuestros colores.

Qué me contestarían si les preguntara cuántas conductas son merecedoras de una amonestación… ¿Y de una expulsión?…Qué me contestarían si les preguntara cuántas conductas son sancionadas con un tiro libre directo… ¿Y con un tiro libre indirecto?…¿Cuántas reglas tiene el reglamento que todos pensamos que conocer?…

Usted, querido lector, que sabe tanto de fútbol y de reglamento: Qué haría si fuera árbitro y en un tiro libre indirecto lanzado a favor del equipo atacante un defensor, colocado en la barrera, hace una “palomita”(es decir se estira emulando ser un gran portero), toca el balón con sus manos, y lo desvía a saque de esquina.

¿Qué haría?….Seguramente lo expulsaría por evitar una clara ocasión de gol y concedería un penalti a favor del equipo atacante ya que el defensa ha desviado el balón con las manos. Si cree que la anterior contestación es correcta, siento defraudarle: Su contestación es errónea. Pregunte por ahí, tal vez alguien de los que nos critica diariamente sepa contestarle.

Creo que va quedando claro que no conocemos los entresijos del reglamento, creo que es evidente que desconocemos las normas básicas y elementales de nuestro fútbol y aun así somos tan atrevidos que juzgamos una labor desconocida por los que la ven desde fuera y es que ya lo dice el refranero taurino: ¡Qué fácil es ver los toros desde la barrera!

Soy árbitro del Comité Balear por que vivo en Baleares, sino seguramente lo sería del Comité Aragonés, Extremeño o Catalán, Costa Ricense, Mejicano, Argentino, Ruso… ¡qué se yo!, el Comité al que uno representa no es más que un accidente geográfico, pero todos los árbitros de España, del mundo entero me atrevería a decir, tenemos las mismas inquietudes, preocupaciones y problemas.

El árbitro es un personaje curioso, debe ser justo, honrado, equitativo, educado, no rencoroso, debe estar bien preparado físicamente, debe conocer el reglamento a la perfección y lo que es más difícil: debe saber aplicarlo. El árbitro no debe responder a las humillaciones y a las provocaciones a las que es sometido por el único pecado de ser árbitro.

El árbitro de fútbol ha de ser sensato, ha de dejar los problemas personales en casa y ha de superar la presión de todos los que pretenden saber más que él.

Es curioso observar como los entrenadores pretenden arbitrar los partidos desde su privilegiada posición, es curioso ver como los jugadores cuestionan al árbitro, desde el pitido inicial, todo aquello que pita y que no pita, es curioso ver como el público se entretiene más insultando al árbitro que viendo el partido, es curioso y a la vez es lo más detestable del fútbol.

El árbitro ha de soportar numerosos episodios de violencia, ya que la violencia no es solo física, la violencia verbal también es violencia, los insultos, vejaciones, los escupitajos…

¡Qué crueldades más grandes aguantan nuestros queridos árbitros!

No conozco a ningún árbitro de fútbol que en alguna ocasión no halla pensado en dejar su hobbie por la locura externa que rodea su labor. No conozco ni un solo árbitro que no se halla parado a pensar: ¿Vale la pena aguantar lo que tengo que aguantar por mucho que me guste el fútbol?

Debo comentar que hay iniciativas que pretenden acabar con tanta locura y sinsentido como la de nuestro compañero de la delegación de Marbella, Ángel Jiménez Bonillo, que a través de su Web deportesininsultos.com pretende concienciar al aficionado de la locura que supone ofender e insultar a un ser humano, pero es entre todos los que hemos de concienciar a la sociedad en el sentido de que nada, absolutamente nada, puede justificar que se nos insulte, amenace y/o agreda.

Por cierto, por último y para acabar: no se queden ustedes con la duda, en la jugada que he comentado anteriormente un árbitro que conoce el reglamento amonestaría al jugador infractor y concedería un tiro penal a favor del equipo atacante, no expulsaría al defensor ya que de un tipo libre indirecto no se puede conseguir un gol directo y por lo tanto el defensor no evita una clara ocasión de gol.

RJMP

Árbitro de fútbol
Fuente Futbolmenorca

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