Sports de ca Nostra

“Queridos Reyes Magos“

8888888Puede que os extrañe mi carta de este año pero tengo que pediros que no le traigáis a los niños más balones, camisetas o botas de fútbol. 
Creo que no sabéis lo que está ocurriendo en muchos casos con las cosas que les traéis a los niños. Comprendo que son muchas peticiones y que estáis demasiado ocupados para hacer un seguimiento de todos los regalos por eso tengo que contaros algo.
¿Os acordáis de Jonathan aquel niño de A Coruña que, siempre os pedía botas, camisetas, balones, libros de fútbol?. Si, aquél niño gordito que os indicaba el modelo, color, talla y hasta el último detalle de todo lo que pedía, el que os mandaba la carta con tanta antelación que cuando llegaban los regalos la camiseta le quedaba pequeña y apenas podía ponerse el pantalón. Siempre cumplisteis sus deseos, incluso cuando como único regalo os pidió jugar en un equipo de fútbol.
Aquello le hizo muy feliz, no solo a él, también a sus padres y a todos los que le quieren. Nada más entrar en el Club Jonathan ya tenía y usaba toda la indumentaria oficial, la usaba también para ir al parque o a la compra con la abuela. Cuando el preguntaban, Joni ¿de que equipo es ese chándal?, este es mi equipo en éste juego yo.
Nunca faltaba a un entrenamiento, el primero en llegar, nunca se olvidaba de dar un recado del entrenador, incluso estaba adelgazando. Solo jugaba unos minutos en cada partido pero era suficiente, él mismo pedía el cambio y seguía desde el banquillo animando y persiguiendo cada balón.
A mitad de liga cambiaron de entrenador, llegaron niños nuevos y Joni nunca más fue convocado. Al acabar la temporada dejó el equipo, meses después lo vimos en el parque, al verlo me di cuenta de que había vuelto a su dieta de refrescos, paratas fritas y bollería, sentado jugando con la maquinita. Le recordé aquel gol, el único gol que había marcado, aquél que contaba él mismo una y otra vez, excitado, viviéndolo, “ cogí la posición de espaldas a la portería y controlé orientado……” esta vez ni siquiera lo intentó, sin apenas levantar la vista de suelo con una inmensa tristeza me dijo: “es que yo era bueno solo que estoy un poco gordo ”.

Por eso este año no os voy a pedir nada solamente quiero que les devuelvan a los niños lo que es suyo y que les están robando algunos que están a su alrededor en el fútbol. Son ladrones que se apropian de la ilusión, la alegría y los sueños para jugar a entrenadores, para que jueguen sus hijos o ahijados, por dinero, por el fútbol, por su club, por lo que sea pero les están robando a muchos niños lo más importante y sin eso los balones y botas de fútbol no sirven para nada.
Remitida desde A Coruña.

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