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Zaragoza-Mallorca ;3-2. La derrota que puede ser la definitiva

grada-real-mallorca-son-moixPuede que cuando termine la jornada el Mallorca esté a sólo dos puntos de la salvación. Es cierto que matemáticamente tiene esperanzas, pero para mí ya no hay opción posible. Un equipo al que le marcan gol cada vez que le tiran a puerta, un equipo al que desangran cada vez que el contrario pisa el área no tiene ninguna esperanza. Hay que prepararse para asumir un descenso que cada día es más evidente.

La historia de Zaragoza fue la historia de Cornellà, de Zorrilla, del Sánchez Pizjuán, de Balaídos…de tantos y tantos partidos fuera de casa. El Mallorca hace más o menos bien su trabajo en ataque, pero está vendido en defensa. Geromel no puede jugar, Nunes está muy mal y el problema de Aouate vengo denunciándolo desde hace mucho tiempo. Me ha costado insultos y descalificaciones contínuas. Ahora ya es demasiado evidente.

El equipo arrancó muy bien creando ocasiones y adelantándose con un golazo de Hemed. El Zaragoza estaba completamente desmantelado, pero se lesionó Anderson, que lo estaba haciendo muy bien, y a partir de ahí todo fueron malas noticias. En una pésima salida de fuera de juego Montañés se quedó solo ante Aouate y le batió con un tirito flojo y suave que le pasó entre las piernas y entró llorando en la portería. La primera parte acabó con una gran ocasión de Alfaro, que estrelló su disparo contra el cuerpo de Roberto.

La segunda parte comenzó con buenas expectativas en un disparo de Gio que se fuera por poco, pero en una acción sin aparente peligro Helder se adelantó a Geromel en el área y cabeceó a la red. Aouate siguió el balón con la mirada.

Con el 2-1 el Mallorca tiró de corazón, y a falta de 8 minutos apareció de nuevo la flor de Manzano. Roberto y Paredes chocaron y el balón quedó muerto a pies de Arizmendi, que sin ángulo logró el empate. Sólo quedaba resistir el tiempo que faltaba, pero no pudo ser. En el minuto 88 Rubén Rochina se fue por velocidad de Geromel y a su entrada en el área, escorado y sin ángulo, soltó un latigazo al primer poste, donde estaba Aouate, que tampoco pudo detener el disparo. 3-2.

Aún en el descuento Arizmendi introdujo el balón en la red, pero el árbitro anuló el gol por fuera de juego de Martí, que había recibido de Geromel.

Insisto. Puede que las matemáticas le den esperanzas al Mallorca. La realidad sin embargo es muy diferente. Son ya 66 goles encajados. Nunca en su historia el equipo había recibido tantos en Primera División, y quedan todavía cinco jornadas. Así, es imposible.

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