Sports de ca Nostra

Las puertas de Son Bibiloni

Marco-AsensioAños atrás, un canterano triunfante en el primer equipo del Mallorca era una ‘rara avis’. No es que esté siendo exigente en la utilización del verbo “tiunfar”, si no que difícilmente salían de la fábrica bermellona futbolistas que se mantuviesen en el primer equipo durante varias temporadas. No, al menos, disfrutando de cierto peso en el vestuario. De hecho, los casos de Moyà, Ramis, Riera, Víctor o Nsue, cada uno en su medida, han sido paradigmáticos en el Mallorca post-Ley Bosman. En ese sentido, y hablando de un trabajo de cantera profundo, de una captación temprana y posterior desarrollo, el Mallorca venía ofreciendo pocos frutos.

Sucede que el contexto de crisis económica actual, a la cual no es ajena el fútbol, ha servido de abono para el futbolista ‘homegrown’. Además, el éxito de la selección española y de un F. C. Barcelona plagado de futbolistas de La Masía han supuesto un modelo. De repente, todo el mundo quiso tener una cantera fructífera, la necesitara o no, puesto que ofrecía un plus de orgullo en una época de “cracks” importados. De la necesidad bermellona hizo oportunidad un ‘Golden Boy’. Sólo así puede describirse a un Marco Asensio que derribó las puertas de Son Bibiloni para que le abrieran las de Son Moix. A base de asistencias, golazos, regates y detalles de calidad, levitó sobre la mugre que cubría a su equipo. Recién cumplida la mayoría de edad, Asensio se convirtió en la razón por la que sentarse ante la televisión, pagar una entrada o, al menos, revisar los resúmenes de domingo noche. Y tanto levitó que llegó hasta Primera División de la mano de un Goliath de la liga. Él, que nació apenas dos meses después de que el Caso Bosman encontrase sentencia, fue el mejor fichaje de la última decada (además de un error histórico).

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