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Las peñas del Mallorca, dispuestas a entregar sus carnés si Roig era nombrado presidente

Federació de PeñasTal y como publicamos hoy en EL MUNDO, Pep Roig está en el Consejo de Administración en representación de los aficionados, o al menos esa fue la justificación de Utz Claassen para darle un asiento en la plaza noble. Sin embargo no sólo no es así, sino que su imagen causa verdadera repulsión entre la Federación de Peñas, hasta el punto de que el rumor de que el directivo alemán piensa proponerlo como presidente en sustitución de Biel Cerdà ha levantado en pie de guerra a los peñistas, dispuestos a entregar su carné de socio en el club al día siguiente de que eso suceda.
Cerdá está en el Consejo de Administración en contra de la opinión de la Federación de Peñas del Mallorca, que ya le ha dirigido a Utz Claassen una carta en la que se le solicita que le destituya del cargo porque no se sienten representados por él. El alemán no hace caso de momento de la solicitud del órgano que representa a los aficionados, pero estos esperan que cambie de opinión y releve a Roig del cargo cuanto antes.
Los últimos rumores, de hecho, van en sentido contrario. El domingo por la noche circuló la posibilidad de que Claassen pretendiera proponer a Roig como sustituto de Cerdà en el Consejo de Administración de hoy miércoles -finalmente aplazado al día 28-, y eso enervó profundamente a la Federación de Peñas, que ya tenía preparado un movimiento radical de protesta en caso de que eso sucediera. De hecho, no se descarta que en las próximas horas se haga pública una manifestación oficial en contra de Roig.
Las peñas del Mallorca -no sólo la Federación- ya se expresaron con absoluta rotundidad sobre Roig cuando éste formaba parte de la anterior directiva, encabezada por Rafel Martorell. Nada menos que 40 peñas firmaron una moción de censura contra ellos pidiéndoles que abandonaran su cargo de manera inmediata. Martorell no sólo se negó inicialmente, sino que acusó a los peñistas de estar «comprados» por el club. Finalmente, ante la presión popular, no le quedó más remedio que convocar una Asamblea Extraordinaria en la que presentaron todos su dimisión.
Eso fue el 27 de noviembre de 2012, y en los días siguientes, tras ser nombrada la nueva directiva, encabezada por Miquel Mesquida, se le dirigió una carta a Claassen pidiéndole la destitución de Roig.
Roig, sin embargo, ha seguido en el Consejo de Administración, pese a no poseer ni una sola acción del Mallorca, y apoyando con su voto todas las decisiones de Pedro Terrasa, a cuyo lado apareció el pasado domingo en el palco de Son Moix. Ahora parece que la siguiente jugada era situarlo como presidente de paja, pero las peñas no se van a quedar cruzadas de brazos ante lo que consideran una verdadera afrenta contra un individuo que ni siquiera abrió la boca para defenderlas durante su reciente enfrentamiento con Cerdá.

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