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Toni Servera, Hoy Sabado hace 20 años de la mayor tragedia del Baloncesto Balear

CapturaEl baloncesto es uno de los deportes que más realza los valores humanos. Por eso, está lleno de alegrías, de grandes gestas, de bellas historias. Pero como todo, también tiene su reverso, su lado trágico. Hoy hace 20 años el baloncesto balear vivió sin duda su día más triste. Toni Servera fallecía de la peor manera posible. Una historia que conviene recordar por lo que supuso y porque aún hoy sigue muy presente en el deporte de las islas.

A finales de junio de 1993 un grupo de amigos se citó para jugar una pachanga veraniega de baloncesto. Entre ellos, Toni Servera, jugador del mítico Prohaci Mallorca, aquel conjunto que se quedó a las puertas de lograr el ascenso a la ACB, algo que nunca ha conseguido ningún equipo mallorquín.

El tono desenfadado del partido provocaba diversas acciones espectaculares, y en una de ellas Toni se atrevió con un mate. Inesperadamente, se desequilibró al encestar, lo que le provocó una mala caída. Una fatídica caída, que le dejó gravemente dañada la cabeza, hasta que una semana después, el seis de julio, el hospital certificaba su fallecimiento tras una semana de lucha incansable y dos operaciones.

La noticia cayó como un jarro de agua fría en la isla, ávido de ídolos en ese deporte que estaba ya enamorando a todos en una tierra que años después se convertiría en una de las mayores canteras de Europa. Pero en ese momento nadie lo sabía. En ese momento, todos estaban conmocionados por la trágica muerte de Toni Servera.

La historia se podría vender con mayores tintes dramáticos al añadirse el dato de que Toni dejaba un hijo de un año. Pero no. Todo lo contrario. Porque ese hijo, de nombre Miguel y de orgulloso apellido, rendiría homenaje a su padre de la mejor manera posible: llegando a la ACB, siendo internacional, y logrando el año pasado la medalla de bronce en el europeo sub20. Es, por supuesto, Miki Servera, uno de los más prometedores talentos del baloncesto español.

No fue el de su hijo el único tributo. El pabellón de baloncesto de s’Arenal, uno de los de mayor solera del deporte balear y donde recienPero el mayor homenaje sin duda es el recuerdo que continuamente se realiza en su memoria. No hoy por cumplirse los 20 años del trágico suceso, sino siempre. Porque el respeto y el cariño hacia Toni Servera sigue muy presente en el baloncesto baleartemente se vivió el ascenso -después no efectuado- del Bahia San Agustín a la Leb Oro, lleva su nombre.

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