Sports de ca Nostra

Deseo que mi hijo estudie y juegue al fútbol en serio

Llevar adecuadamente los estudios y el deporte es complicado para los millones de niños que se encuentran en esta situación. Nuestros hijos deportistas deben poner esfuerzo e interés para compaginar correctamente las dos cosas en el poco tiempo que les queda. No es fácil porque tras el entrenamiento uno está cansado y cuesta más concentrarse y sacar las cosas adelante.
En la Fundación Marcet procuramos dejarles claro que lo primero son los estudios y luego el resto de los compromisos y uno de ellos es el deporte que practica. También les decimos que las dos cosas son compatibles si uno quiere realmente afrontarlo con esfuerzo y responsabilidad. De todos modos, si vemos que sus estudios bajan, aconsejamos a los padres que tomen medidas urgentes porque, en último caso, deberá abandonar los entrenamientos.
Muchos de los jugadores que han llegado a ser profesionales del fútbol comentan que si pudieran rebobinar su vida, una de las cosas que cambiarían sería tomarse mucho más en serio los estudios porque cuando terminas tu carrera futbolística, sin estudios, tienes muchos caminos cerrados.
Otro de los ejemplos que les ponemos es el poco nivel que algunos jugadores tienen para hablar en público ante unas cámaras de televisión o de radio cuando les entrevistan. No saben expresarse muchos de ellos. Tampoco saben administrar bien sus recursos y deben pedir ayuda a otros para hacerlo correctamente. Están muy limitados en la vida social.
Además, es muy bueno que nuestros hijos no solo piensen en el deporte y que tengan en la cabeza otro tipo de actividades como es el estudio o la lectura.
Todos sabemos muy bien que la mayor parte de nuestros hijos no se van a dedicar profesionalmente al fútbol, con lo que hemos de centrarnos primero en los estudios. Por lo tanto, los padres pueden ayudar mucho a su hijo si le dejan muy claro que debe compaginar sus estudios (actividad principal) con el deporte (actividad secundaria).
En la Fundación Marcet recomendamos dos tipos de estrategias para conseguir que nuestros hijos estudien y hagan deporte con eficacia: enseñarles a organizar el tiempo y aprovechar muy bien los momentos de estudio.
Para ayudarles a organizarse el tiempo, es fundamental  que cada día tenga unas horas asignadas a los estudios. Es bueno que los padres pacten con los hijos esas horas y queden plasmadas en un horario. De esta forma, habréis conseguido responsabilizarles en un tema tan importante como es el estudio.
A la hora de pactar este horario de actividades, debes tener en cuenta como padre que siempre pueda tener unos espacios libres que le permitan llevar a cabo otras actividades como salir con los amigos, practicar una afición, leer, ver la televisión…
Un punto importante que debemos tener en cuenta en la planificación son las horas de sueño ya que un buen descanso les ayudará a rendir más, tanto en el estudio como en el deporte. Los más pequeños deben dormir 10 horas diarias y los mayores entre 8 y 9 horas. Es algo que debemos tener muy en cuenta.
Insistimos mucho en la idea de preparar con tiempo los exámenes y las tareas. No las puede dejar para última hora ya que la carga es muy grande y necesita quitarle horas de sueño o de entrenamiento. En la Fundación Marcet no existe nunca un motivo para dejar de asistir a un entrenamiento por temas de exámenes o trabajos. De esta forma confirmamos esta idea de la necesidad de organizar con tiempo esa actividad académica. Es una nueva oportunidad para desarrollar la responsabilidad y el compromiso en sus estudios y en el deporte que le serán muy útiles más adelante en su vida personal.
Pero hay una segunda estrategia que queremos comentar, la de saber aprovechar al máximo las horas dedicadas a las actividades académicas. Si se acostumbran a esto, tendrán más tiempo para dedicarse a otras actividades verdaderamente interesantes pero totalmente secundarias.
En primer lugar, deben aprender cuanto antes a estudiar, con estrategias adecuadas que facilitan la comprensión y asimilación de los contenidos que deben dominar. Es una pena ver a tantos jóvenes que pierden toda la tarde para realizar una tarea que puede hacerse en media hora.
En segundo lugar, un buen deportista, que sabe que no va a tener toda la tarde para su estudio, debe empezar por aprovechas al máximo las clases. Debe poner mucha atención, preguntar siempre lo que no entiende, tomar apuntes de todo y ser muy ordenado. Una clase bien aprovechada es casi una lección aprendida.
Por último, como norma general, deben evitar todo tipo de distracciones en sus horas de estudio. Evita que escuchen música o que la televisión esté encendida o que los hermanos pequeños molesten entrando en la sala donde está estudiando. En la mesa debe haber muy pocas cosas para ayudarle a concentrarse en sus tareas y debe tener previsto todo lo que necesita para aquella tarea para evitar levantarse en todo momento. Todos estos hábitos le ayudarán a rendir más en sus estudios y le permitirá tener tiempo para practicar en serio su deporte favorito.
Los padres, por tanto, podemos ayudar mucho a nuestros hijos mostrando interés por sus estudios desde el primer día de clase hasta el último proporcionándole el espacio y el tiempo adecuado para realizar sus tareas.
Le ayudas dejándole claro que siempre es posible compaginar sus tareas con la práctica deportiva y orientándole a la hora de fabricarse un horario.
No dejes nunca de asistir a las reuniones del colegio y a las entrevistas con el tutor o tutora. Aprovecha para explicarles el tiempo que dedica tu hijo al deporte y seguro que encontrarás una buena colaboración en ellos.
Felicítale por los progresos y el esfuerzo que pone en sus estudios. Pregúntale cómo le han ido los exámenes y los deberes…y valora el esfuerzo que está realizando. Es la mejor forma de ayudar a tu hijo en sus estudios.

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