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CHARLA EN EL DESCANSO: QUÉ DECIR, CÓMO HABLAR

Entrenadores

La charla del entrenador es una mezcla de indicaciones tácticas, correcciones, incentivos y exposición inconsciente de su  estado de ánimo y su confianza, por ello ha de vigilar sobremanera no solo el qué transmite sino el cómo lo transmite.

Se recomiendan unos breves minutos (3-4) de silencio en el vestuario y que los jugadores puedan descansar y reposar, a partir de aquí el entrenador toma la iniciativa.

La charla del entrenador es una mezcla de indicaciones tácticas, correcciones, incentivos y exposición inconsciente de su  estado de ánimo y su confianza, por ello ha de vigilar sobremanera no solo el qué transmite sino el cómo lo transmite.

Charla Descanso del Partido:

El primer factor a tener en cuenta es el tiempo disponible, menos de 15 minutos, de los cuales indefectiblemente parte de ellos tienen que ir dedicados al descanso de los jugadores,  reposición de líquidos, revisión del médico o el fisio, etc.

Se recomiendan unos breves minutos (3-4) de silencio en el vestuario y que los jugadores puedan descansar y reposar, a partir de aquí el entrenador toma la iniciativa.

La charla del entrenador es una mezcla de indicaciones tácticas, correcciones, incentivos y exposición inconsciente de su  estado de ánimo y su confianza, por ello ha de vigilar sobremanera no solo el que transmite sino el cómo lo transmite

Principios Generales:

1)Evitar discusiones entre los miembros de la plantilla.

2)Mostrarse confiado en el rendimiento de los jugadores.

3)Dirigirse personalmente y de manera privada a aquellos futbolistas que inspiren menos confianza, aprovechando que están siendo tratados por el equipo médico o reponiendo líquidos, acercarse a ellos, el resto no necesita tanta atención.

4)Corregir de manera positiva, enfatizando sí fuera el caso la visión positiva sobre la segunda parte.

5)Elevar la voz, puede suponer un acicate para algunos jugadores pero la media general de jugadores no saca partido de broncas desaforadas, gritos excesivos y mucho menos falta de respeto.

Se puede “dar un puñetazo en la mesa” sabiendo de antemano cómo y cuando hay que darlo, no dejarse llevar por la tensión del momento.

6)El entrenador ha de mantenerse frío, y haber conversado ya con sus ayudantes sobre las modificaciones necesarias para un buen resultado del partido.

Tener claro que el partido tiene dos “semi-partidos” el primero ya terminó, si fue bien hay que empezar otro de nuevo, con el mismo brío, orden e intensidad. Sí fue mal es momento para rehacerse de los errores, y una segunda oportunidad de congraciarse son ellos mismos, sus compañeros  y su público.

Normalmente el entrenador hace predicciones sobre lo que pasará la segunda parte a tenor de lo ocurrido en la primera, aún asi los jugadores deben estar preparados para posibles cambios, habituales por otro lado en el devenir del encuentro.

El entrenador tiene un tiempo limitado, y ha de decidir, por ejemplo sí el equipo necesita un empujón para salir del letargo, o por el contrario apoyo y nuevos objetivos para seguir en la línea de la primera mitad.

Es importante no “embarullar” las pizarras o las cabezas de los jugadores con discursos tácticos, las ideas claras y breves, el estado emotivo de los futbolistas no es el mas adecuado para prestar atención a una prolija charla táctica, sí hay cambios explicados con sencillez.

Con el fin de cohesionar el equipo sea cual sea el resultado, todos los integrantes de la plantillas (excepción de algún suplente calentando) debe estar en el vestuario en el descanso para  animar al grupo.

Por último y aunque de “perogrullo” no siempre se hace, evitar que los jugadores se queden fríos tanto en el período que están en la caseta como a la vuelta al terreno de juego.
Felix Carlón Licenciado en Periodismo, Entrenador Nacional de Fútbol, experiencia en 2ªB y 3ª División.

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